Mezquita de Córdoba

Todo son columnas, una inmensidad de columnas. Es fácil distinguir las diferentes fases de construcción. Vi las firmas de los trabajadores musulmanes en las columnas y también las supuestas marcas de las uñas de un niño, según cuenta una leyenda.
He viajado por Europa y he visitado monumentos emblemáticos, históricos, de gran belleza... Pero no es necesario irse tan lejos para admirar maravillas. Córdoba, sin más, es una ciudad con magia, que te enamora. A mí me cautivó.
3 comentarios
Anónimo -
Gabriel Jaraba -
Raquel -