Cabo de Gata (Almería)

Conozco muy bien una cala donde esto es posible. Se llega desde la carretera que conduce hasta el Faro. A media subida se encuentra un pequeño anchurón a la derecha, lugar ideal para dejar el coche, y desde allí se inicia un pequeño camino dirección al acantilado. Los dos únicos accesos a esta cala es llegar por el mar o bajar ese acantilado. La pendiente es pronunciada pero con calma y seguridad (no es necesario ser muy ágil) se consigue.
De un verano a otro se ha notado la subida de la marea. Cada vez hay menos arena y, por lo tanto, menos gente con quien compartirla. ¡Es una gozada! Lo ideal es llegar tempranito y marcharse cuando te obliga la marea. Espero regresar pronto.
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